Se trata de una ballesta de dimensiones extraordinariamente pequeñas, fabricada con plata de ley, oro de 22 quilates y aluminio en las flechas para conseguir en el mínimo espacio la mayor destrucción. Incluso podremos cargar nuestra letal arma con dardos incendiados para que entrar en las bases supersecretas de la KGB sea un juego de niños.
El vídeo lo dice todo:
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