23 ago. 2013

La instrumentalización partidista de los servicios públicos de seguridad

Desde que empezó la crisis económica y con motivo de sus impactos más negativos como despidos, desahucios, juicios, denuncias o represión de las protestas, el Gobierno ha venido haciendo un abusivo uso partidista de los recursos públicos que el Estado y las Administraciones Públicas tienen para prestar servicios a la ciudadanía y organizar las tareas de su competencia.
Protestas de bomberos ante su actuación en los desahucios.
Protestas de bomberos ante su actuación en los desahucios.
Pepe Fernández, secretario de Coordinación sectorial de FSC-CCOO

Sindicatos de ámbito sectorial en los cuerpos de seguridad pública, bomberos de diferentes comunidades, asociaciones profesionales de jueces y fiscales, profesionales del Derecho y la Administración de Justicia, han venido señalando que en muchos casos, se ha producido un rigor alejado del sentido común y del equilibrio que deben presidir las actuaciones institucionales o las tareas de los cuerpos y fuerzas de seguridad pública.

La Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CCOO no permanece al margen del dolor de las personas que pierden su empleo, que son desalojadas de sus casas o que son sancionadas por ejercer derechos democráticos, y sigue denunciando y alertando a la población del uso partidista de instrumentos públicos que, en consonancia y respeto hacia su papel institucional y legal, no pueden ser un aparato rigurosísimo para golpear a una parte de la población de forma brutal, especialmente a la gente que está en la peor situación.

La defensa de unos servicios públicos para la población en general, como elementos de cohesión y bienestar, pasan por un uso comedido y equilibrado de los medios que la sociedad ha construido a lo largo de los años democráticos, por lo que no caben actuaciones agresivas contra las personas que luchamos contra la crisis y sus efectos de forma pacífica, haciendo pública expresión del malestar social que nos embarga.

El Gobierno no puede instrumentalizar a policías, bomberos, agentes judiciales y funcionarios de justicia, empleados municipales y otros grupos, para forzar y extralimitar su intervención, haciendo más difícil la vida de las personas en un momento tan delicado y que requiere de diálogo y búsqueda de soluciones.

Mucha gente afiliada a CCOO que trabaja en los cuerpos de seguridad se encuentra en el desempeño de sus tareas profesionales ante la contradicción de apoyar movimientos de respuesta y movilización como ciudadanos y el cumplimiento de las instrucciones jerárquicas que reciben por sus superiores políticos.

La sociedad tiene que conocer que se usa partidariamente a los cuerpos de seguridad públicos por parte del Gobierno y otras Administraciones, como un paso más en el proceso de “conservadurización” social orientado al cambio del modelo de sociedad democrática, abierta y con derechos de las personas y la gente trabajadora.

Desde nuestras secciones sindicales, organizaciones y territorios, hay que continuar con el trabajo que se viene realizando de forma permanente de denuncia de los abusos, estableciendo acuerdos y protocolos con el resto de fuerzas sindicales que permitan desempeños profesionales de acuerdo con la legislación vigente y respetuosa para con la ciudadanía que en situaciones de emergencia social ejercen sus derechos democráticos a la protesta.