20 ago. 2014

Cinco encapuchados asaltan una nave de carga de Barajas

Los ladrones hirieron con un hacha a un vigilante de seguridad




Extraño y peligroso suceso el que se vivió la madrugada del pasado lunes en una nave de la terminal de carga del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Cinco encapuchados irrumpieron en el edificio armados con pistolas y hachas y agredieron a los responsables de vigilancia. Su intención era hacerse con el contenido de las cajas fuertes pero al final tuvieron que huir sin ningún botín, según fuentes policiales.
El intento de robo ocurrió alrededor de las seis de la mañana del pasado lunes 18, en la nave de una compañía internacional dedicada al transporte de mercancias, entre otros negocios. La terminal de carga se encuentra justo a la entrada del aeropuerto, junto a la autovía de Barcelona (A-2), y allí se reciben envíos de todo tipo y procedencia para su posterior reparto tras pasar por la aduana.
A esa hora, las seis de la mañana, es cuando se abre la puerta para que accedan los empleados. Fue el momento utilizado por los ladrones para irrumpir en el edificio. Según declararon al menos tres testigos a los agentes de la comisaría del aeropuerto, todos ellos iban armados con pistolas y al menos un hacha. Los asaltantes entraron dando tiros al aire y pegando gritos para intimidar a los empleados.
Se dirigieron directamente a un empleado de seguridad, de 32 años de edad, al que golpearon al menos en dos ocasiones. Le pegaron en la nariz y en la cabeza. Otro de los trabajadores, de 55 años, también sufrió lesiones en una pierna, según informaron ayer fuentes policiales.
Los encapuchados subieron a la fuerza a la primera planta a los empleados (los dos heridos y un tercer vigilante) y les obligaron a que abrieran las cajas fuertes de las oficinas. Las víctimas les dijeron que no lo sabían, por lo que fueron golpeadas.
Al ver que no se podían hacer con su botín, se llevaron dos juegos de llaves. Bajaron a la carrera y se montaron en dos BMW que les estaban esperando en la puerta. Después huyeron a toda velocidad en dirección a la autovía de Barcelona.
El vigilante que resultó herido fue trasladado a un centro hospitalario para ser curado de las heridas. Agentes de Policía Científica hicieron la inspección ocular de la nave en busca de vestigios y pruebas que permitan identificar a los autores.