La relativa impunidad con la que actúan los carteristas en las grandes
ciudades tiene fecha de caducidad. La reforma del Código Penal que
aprobó anteayer el Congreso permitirá a los jueces enviar a la cárcel
los fines de semana o los días festivos a los ladrones de poca monta que
se ceban con los turistas y con los ciudadanos descuidados. Además, se
crea un registro para las penas que se impongan por esos hurtos, que
tienen la consideración jurídica de faltas, y se endurece la ley si se
trata de bandas organizadas o se utilizan menores de 14 años para
delinquir.