9 dic. 2011

Ahorrar en Vigilantes de Seguridad sale caro

El gran error de eliminar al vigilante de seguridad en los espacios públicos es que aumentan los robos, por lo que finalmente el ahorro no existe

La seguridad es uno de los temas que más preocupa a la sociedad en general, especialmente esta inseguridad se refleja en lugares abiertos y edificios públicos, donde pueden congregarse grandes grupos de gente.

Sin embargo, y debido a la crisis del sector, la figura del profesional dedicado a la seguridad y la vigilancia se ha visto reducida, y en muchos casos suplantada en los últimos tiempos. Llama la atención el hecho de que los lugares públicos que pueden presentar un mayor indice de inseguridad como son los aparcamientos públicos o las discotecas, son los espacios que cuentan con menor índice de seguridad, viéndose reducida en gran medida la plantilla de trabajadores que anteriormente cubrían los tan necesitados puestos de seguridad en estos espacios.
Vigilantes en el metro
El principal problema que afecta a la falta de seguridad es la crisis económica actual, la cual conlleva a la contratación de empresas de seguridad encubiertas, para recortar costes. Estas cuentan con un personal que está poco o nada cualificado, que no cuenta con los correspondientes certificados y que apenas tienen un mínimo de formación necesaria para cubrir este tipo de puestos. Trabajan de manera esporádica ofreciendo unos servicios, a un precio mucho más bajo que los de los vigilantes de seguridad.

El gran error que actualmente se refleja a la hora de eliminar al vigilante de seguridad en los espacios públicos es que de esta manera aumentan los robos, por lo que finalmente el ahorro no existe, pues en muchos casos los costes derivados de un robo, superan al gasto invertido en seguridad.

El problema de la reducción en seguridad en espacios públicos se extiende incluso a lugares tan vulnerables a robos como son las entidades bancarias, donde se ha visto afectada la protección a los trabajadores.

Las compañías que se dedican al sector de la seguridad comienzan a emitir sus quejas al respecto, al verse gravemente infravalorados frente a la contratación de personal poco cualificado. De esta forma se ve claramente comprometida la inseguridad a la que se expone al ciudadano, aumentando el riesgo de sufrir asaltos indeseados, además de crear un sentimiento de inseguridad en el conjunto de la sociedad.

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