23 oct 2012

La Seguridad Privada en los recintos militares


Mucho se ha hablado últimamente sobre la conveniencia o no de que personal de seguridad privada realice las funciones de seguridad en establecimientos militares, pero hay que tener en cuenta la singularidad de dichos recintos y la especial vulnerabilidad del material que albergan. De hecho actualmente se están empezando impartir cursos a nivel Master sobre la Protección de Instalaciones Criticas y Estratégicas dentro de las cuales podemos sin duda incluir las instalaciones militares. Y es notable el borrador, que puede que mientras se escriben estas líneas esté ya acabado, que Naciones Unidas está elaborando respecto a las tan famosas Empresas Militares Privadas y su carácter innegable de Empresas de Seguridad Militarizadas, o si ustedes quieren Contratistas como gustan de denominarse ellas mismas.


Pero la disyuntiva que se nos ofrece es la siguiente. Siempre, históricamente, las guardias las han prestado soldados de reemplazo y no se han dado casos graves de robo de material. Éste personal no fue en su día instruido en técnicas de protección de instalaciones como tampoco lo han sido en profundidad, salvo las unidades de Policía Militar, los militares profesionales ¿No sería  mas conveniente que la seguridad quedara, como de hecho está en todas partes, en manos de los profesionales de la seguridad? Durante mucho tiempo se han protegido técnicamente las instalaciones militares con materiales civiles y con técnicas civiles, adecuadas por supuesto a la realidad en la que nos movemos, es decir, con materiales y técnicas de seguridad pública(que en este caso y salvando las distancias son las mismas que las de la privada), es decir, se ha copiado en Modus Operandi de protección de cualquier instalación y se ha adecuado a las particularidades de protección de armeros y/o polvorines, igual que en la vida civil.


Actualmente la Seguridad Privada está tomando más y más fuerza en servicios que hasta hace poco estaban limitados a la Seguridad Pública o a las labores policiales, pero la variedad y cantidad de servicios estáticos que la sociedad demanda no puede condenar al profesional de la  Policía a la mera visualización de monitores o al plantón estático. El ciudadano ha invertido mucho dinero en la formación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad Pública y quiere que estos profesionales estén en la calle, prestando servicio al ciudadano de a pie. El mismo razonamiento podemos usar sin duda en el ámbito militar. Hemos abogado por un ejército profesional, como no puede ser de otro modo en un país del nivel de España, un ejército que misión tras misión ha dejado y sigue dejando el pabellón muy alto en cuanto a calidad humana y profesionalidad, y creo que es el momento de dar un paso más. Lejos ha quedado el tiempo de la famosa “Mili”, donde tocaba guardia, imaginaria, cocina y vaya usted a saber cuántos más servicios económicos interiores. Era un mundo cerrado donde todo se solucionaba dentro del cuartel pero esto ya ha cambiado, el soldado ha de ser Soldado y prestar servicios de combate y lo demás debe externalizarse.

Garita de control de accesos Militar, idéntica a las de Seguridad Privada.

Mi opinión personal, sobre todo en estos tiempos de crisis y profesionalización sectorial que vivimos, se decanta hacia la subcontratación de personal de Seguridad  Privada para las labores propias de, valga la redundancia, seguridad, eso sí, teniendo un control exhaustivo del personal destinado a este tipo de servicios y con una formación complementaria en cuanto a la particular idiosincrasia del servicio que nos atañe, como por ejemplo el curso específico de protección de buques. Por otra parte habría que adecuar el tipo de armamento a usar para la prestación de dicho servicio, dependiendo del riesgo a neutralizar, como últimamente se viene considerando, y espero que llegue a buen puerto, el cambio de la dotación que portan los Vigilantes de Seguridad en las centrales nucleares.. Puede ser que la solución pe se encuentre en un modelo como el adoptado en aeropuertos, juzgados o, quizás próximamente, el tan traído y llevado tema de las prisiones por parte de seguridad privada, es decir un modelo mixto, donde si bien los mandos de la guardia sean militares e incluso pueda existir un retén armado de intervención, las labores propias de monitoreo y centralización de alarmas, rondas, control de accesos y todos aquellos mecanismo de detección sean llevados a cabo por personal especialista en seguridad, ¿y por qué no decirlo? , de Seguridad Privada.


Material de Seguridad Militar donde podemos ver elementos comunes a Seguridad Privada.

Actualmente hemos implantado en España un ejército profesional, y nadie más partidario que yo de la profesionalización de nuestro Ejército y que, por tanto, se dedique a las labores propias de su oficio, es decir a la actividad militar pura y dura, y que se externalicen  las labores que no son meramente de instrucción, mantenimiento e intervención, repito sin menoscabo de las unidades de Policía Militar. Nos movemos en un mundo cambiante donde la Seguridad Privada está jugando unos papeles emergentes para los que profesionales del sector cada día están más preparados, más formados y más concienciados.
Sigamos así.

Juan Pinilla - 

Titulado de grado en estudios superiores de seguridad por la Universidad rey JuanCarlos 
Experto Universitario en seguridad por el ISES 

Director de Seguridad
Jefe de Seguridad 

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