14 dic. 2012

Los vigilantes advierten de los riesgos en las fiestas de Nochevieja


«Si hubiese inspecciones, cerraría el 90% de los locales»

 dice el secretario de Asociación de los Vigilantes de Seguridad asturianos, que avisa de la contratación de auxiliares sin formación alguna.



La ley es clara. A partir de un aforo de 500 personas, se precisa la presencia de dos vigilantes de seguridad; tres en caso de que sea de 750 personas; cuatro cuando llega a mil, y un vigilante más por cada fracción de mil personas. En la práctica, esta norma se incumple descaradamente. Fiestas de 1.500 personas para cuyo control sólo se contrata a dos vigilantes; restaurantes que acogen fiestas de 2.000 personas; auxiliares que hurgan en bolsos y cachean cuando no están autorizados legalmente para ello...

«El aspecto puro y duro de seguridad se incumple», aseguró Fernández Cuesta. Y es que los empresarios tienden a tratar de ahorrarse unos euros. Un auxiliar de seguridad le cuesta al empresario 100 euros por noche y a veces no hace falta siquiera contratarlo. A un vigilante de seguridad hay que pagarle más del doble, más la seguridad social. Para no perder negocio, las empresas de seguridad suelen tener una filial de auxiliares.

«Pero los auxiliares no son vigilantes, que son profesionales de la seguridad. No hay una desgracia de milagro. A un auxiliar no se le pueden exigir responsabilidades. Y luego pasa como en el Madrid Arena, que ves a unos con el peto amarillo o verde fosforito que sólo saben arrastrar a la gente, dar voces y soltar un par de puñetazos», indicó.



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